Colombia redefine las reglas de su sistema financiero. Con la publicación del Decreto 0368 de 2026, el país hace obligatorio el modelo de Open Finance, exigiendo que las entidades compartan datos autorizados por los clientes a través de APIs estandarizadas.
La medida posiciona a Colombia como uno de los mercados que acelera la adopción del Open Finance en América Latina y marca el inicio de una carrera contrarreloj para que bancos, fintechs y otras entidades adapten su infraestructura tecnológica y sus modelos de negocio.
El nuevo marco regulatorio establece que la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) tendrá hasta seis meses para publicar el cronograma de trabajo para la expedición de los estándares del Sistema de Finanzas Abiertas. Además, tendrá hasta doce meses para poner en funcionamiento el directorio de participantes y definir los indicadores de seguimiento. A partir de la expedición de cada estándar, las entidades obligadas contarán con un plazo de 12 meses para habilitar el acceso a la categoría de datos o servicio correspondiente, con posibilidad de ampliación por parte de la SFC. El proceso será gradual por categoría y exigirá capacidades de interoperabilidad, seguridad, autenticación y gestión de consentimiento.

